1. Defina un lector y una promesa concreta
Un recetario para cocinar durante la semana y un manual para aprender una técnica necesitan estructuras diferentes. Describí al lector, su punto de partida y el resultado que buscás ayudarlo a conseguir.
Probá la idea con algunas personas de ese público. Preguntales qué les resulta difícil y qué necesitarían encontrar en el libro; no supongas que un tema popular garantiza compras.